Uso y abuso de la testosterona: peligros y negligencias

uso y abuso de la testosterona

Como seguramente ya sepas, la testosterona resulta una hormona indispensable para los hombres. Es una hormona muy importante en el desempeño sexual y la fertilidad y ayuda a mantener una buena mineralización ósea, niveles correctos de lípidos y hemoglobina. También influye a la hora de tener un porcentaje de grasa corporal adecuado. Así como a la hora de garantizar masa muscular y energía suficiente para afrontar las actividades físicas y mentales diarias.

Es precisamente esta influencia positiva sobre la síntesis de músculo y la disminución de la grasa corporal la que hace a la testosterona susceptible de un uso inadecuado para mejorar las condiciones físicas y el rendimiento en deportistas.

Buen uso de la testosterona y sus beneficios

La testosterona se puede emplear para tratar el hipogonadismo. Esta es una patología que provoca una serie de síntomas en el hombre como:

    • disfunción eréctil
    • cansancio
    • trastornos del sueño
    • bajo rendimiento físico y mental
    • desmineralización ósea
    • pérdida de masa muscular
    • ganancia de peso y grasa corporal

Cuando el paciente presenta estos síntomas y se comprueban bajos niveles de testosterona en sangre, el tratamiento de reemplazo hormonal, con las dosis y el seguimiento médico adecuados, es muy beneficioso ya que mejora los síntomas del paciente y devuelve la calidad de vida.

En muy pocas ocasiones, si el paciente ha sido cuidadosamente elegido para esta terapia de reemplazo hormonal con testosterona, ocurren complicaciones o aparición de efectos secundarios negativos.

Abuso de la testosterona: peligros y negligencias

La testosterona, junto a otros esteroides anabólicos y preparados hormonales, es usada de forma incorrecta y en grandes cantidades por algunos deportistas. Especialmente los físico-culturistas, en búsqueda de la mejora de sus condiciones físicas.

Este mal uso y abuso de la testosterona conlleva una serie de complicaciones, como son:

    • Retención de líquidos, con aparición de edemas.
    • Hipertensión arterial.
    • Daño hepático. Producido principalmente por el uso de preparados de esteroides anabólicos que se toman por vía oral
    • Acné.
    • Inhibición del eje hipotálamo-hipófisis-gónada, lo que provoca que a largo plazo ocurra atrofia testicular.
    • Ginecomastia (aumento del tejido mamario). Causada por el aumento de estrógenos producto de la aromatización de porciones de esas grandes cantidades de testosterona que se están suministrando.
    • Trastornos del carácter, como por ejemplo un aumento en la agresividad.
    • Agravamiento de patologías de la próstata, como la hiperplasia prostática y el cáncer de próstata.
    • Aumento exagerado de los niveles de hemoglobina y hematocrito. Puede llevar a aumento de la viscosidad de la sangre y procesos tromboticos.
    • Inhibición de la producción de la FSH, lo que trae como consecuencia infertilidad por diminución de la espermatogénesis.

Como puedes ver, el uso inadecuado y el abuso de la testosterona con fines distintos a los que debe indicarse, trae una serie de consecuencias para la salud. Por lo cual es completamente desaconsejable esta práctica.

Dr. Javier Febles Díaz. Director médico de Clínicas Doctor T.

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