La Testosterona en el hombre

En EEUU el número de recetas de testosterona prescritas se triplicaron desde el año 2001, y un 3% de los varones mayores de 40 años reciben estos tratamientos, lo que supone casi 2 millones de hombres que están recibiendo tratamiento de testosterona en EEUU. En Reino Unido, las prescripciones de terapias de testosterona se multiplicaron por 2 durante el mismo periodo de tiempo.

La necesidad de controlar el nivel de testosterona en el hombre surge de la importancia de esta hormona en el desempeño del día a día de los hombres. La testosterona es la responsable de aportarle al hombre la energía vital, fuerza muscular y salud sexual que todo hombre necesita para su bienestar. Además, sin menospreciar su relevancia en enfermedades como la diabetes o problemas cardiovasculares. Entre los 35 y 40 años el nivel de testosterona en sangre de los hombres comienza a disminuir paulatinamente, y comienzan un proceso similar en efectos a la menopausia femenina:

  • Fatiga y cansancio
  • Pérdida de agilidad mental
  • Desánimo, insomnio
  • Pérdida de masa muscular
  • Baja libido, trastornos de salud sexual
  • Desequilibrio anímico
  • Etc

Entre las diferencias más importantes con las mujeres, es que en los hombres el proceso no ocurre de la noche a la mañana y además, existen tratamientos para “detenerlo”. Es cierto que las terapias de reemplazo de testosterona no eliminan el problema, es decir, nuestro cuerpo no va a volver a producir la misma testosterona por sí mismo que cuando era joven, pero sí consiguen devolver al hombre sus valores normales durante un largo periodo de tiempo. Pero, ¿en qué consisten los tratamientos de testosterona? Los tratamientos de testosterona, sean del tipo que sean, siempre deben estar supervisados por un médico, él será quien determine tu nivel actual de testosterona a través de una analítica sanguínea, y te prescribirá si procede un tratamiento acorde a tus necesidades. Tipos de tratamientos de testosterona:

  • Parches
  • Geles
  • Inyecciones: La testosterona bioidéntica inyectable es la de mayor efectividad, ya que penetra directamente en nuestro cuerpo actuando de forma casi inmediata. Podemos ver resultados en muy poco tiempo. Las inyecciones son intramusculares en el glúteo, y deben realizarse con una frecuencia entre 8 y 22 días, dependiendo de cada paciente y de las indicaciones del médico especialista. Generalmente los tratamientos de testosterona duran 3 meses aproximadamente, tras este tiempo, hay un periodo de descanso en el que el paciente sigue sintiéndose bien, y pasado ese periodo, el médico decide si procede volver a someterle a un segundo ciclo.

 

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