Tipos de tratamientos de Testosterona, ¿cuál elegir?

A partir de los 40 años, los niveles de testosterona comienza a descender en los hombres. Esta es la conocida andropausia, similar a la menopausia femenina. La andropausia, por lo general, se traduce en un descenso del apetito sexual y un empeoramiento en el rendimiento físico, mental y también sexual. Puedes consultar todos los síntomas aquí.

¿Qué tipos de tratamientos de Testosterona existen?

Por suerte para los hombres, a día de hoy, existen varios métodos y/o tratamientos para controlar los niveles de Testosterona, de forma que puedan recuperar la vitalidad perdida y no resignarse a estos cambios indeseados.

A continuación, repasamos todas las opciones para que puedas elegir la que más se adecúe a tus necesidades.

Parches

Estos son parches transdérmicos de testosterona utilizados para tratar los síntomas de baja testosterona en los hombres adultos que tienen hipogonadismo. Los parches transdérmicos de testosterona trabajan reemplazando la testosterona que el cuerpo produce normalmente.

Ventajas: Sencillo de poner y quitar, no causa molestias.

Efectos secundarios: Aunque es poco probable, es posible que, durante la utilización del parche, en la actividad sexual, la pareja femenina pueda verse expuesta a niveles de testosterona desacostumbrados. Esto podría provocar efectos adversos como acné o mayor crecimiento de vello.

Geles

Igual que los parches anteriormente mencionados, el gel funciona a través de la piel.

Ventajas: Sencillo y cómodo de poner y quitar, no causa molestias.

Efectos secundarios: Aumento de conteo de glóbulos rojos, acné, retención de líquidos y crecimiento de la glándula prostática son algunos de los efectos secundarios que se cuentan entre los posibles de este tipo de tratamiento.

Inyecciones

La testosterona bioidéntica inyectable es, probablemente, el tratamiento de mayor efectividad, ya que penetra directamente en el cuerpo actuando de forma casi inmediata, pudiendo comprobar los resultados en muy poco tiempo.

Las inyecciones son intramusculares, en el glúteo, y deben realizarse con una frecuencia de entre 8 y 22 días, dependiendo de cada paciente y de las indicaciones del médico especialista. Generalmente los tratamientos de testosterona duran 3 meses aproximadamente, tras este tiempo, hay un periodo de descanso en el que el paciente sigue sintiéndose bien, y pasado ese periodo, el médico decide si procede volver a someterle a un segundo ciclo.

Ventajas: Tratamiento supervisado por profesionales de la salud. Efectos prácticamente inmediatos.

Efectos secundarios: Sin efectos secundarios reconocidos.

¿Qué tipo de tratamiento de testosterona elegir?

Nuestra recomendación es que, antes de elegir tu forma de tratamiento de testosterona preferida, te informes bien. Además, resulta imprescindible contactar y consultar con un profesional médico que resuelva todas tus dudas y supervise el proceso. Solo de esta forma te garantizarás la seguridad de un tratamiento eficaz y que no ponga en riesgo tu salud.

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