Estoy muy cansado: causas, consecuencias y soluciones

estoy muy cansado

En primer lugar, conviene distinguir entre cansancio, fatiga y agotamiento ya que, aunque lo pueda parecer, ninguno de los tres son sinónimos.

  • Así pues, entendemos cansancio como un síntoma natural y no preocupante que puede padecer cualquier persona. Cuando estamos cansados, normalmente sentimos una falta de fuerza, energía y motivación generalizadas pero transitorias.
  • La fatiga por u parte no es otra cosa que un periodo de cansancio prolongado en el que se da una falta de energía sostenida que puede convertirse en un mal crónico. Cuando estamos fatigados encontramos difícil concentrarnos, presentamos problemas para conciliar el sueño e incluso sensibilidad a la luz. A menudo, las personas fatigadas evitan encuentros y compromisos sociales que, en otro estado, no hubieran pospuesto.
  • Por último, el agotamiento viene de la mano de confusión, alteraciones emocionales o inestabilidad, pérdida de energía y graves dificultades para desarrollar actividades sociales.

Como ves, aunque el cansancio sea algo normal, puede convertirse en fatiga o cansancio. Ambas dolencias podrían considerarse como un iceberg: el agotamiento o el cansancio son la parte que vemos en la superficie, pero más abajo podría haber algo más grave que no vemos como diabetes, enfermedad tiroidea, depresión o hipogonadismo.

Estoy muy cansado, ¿qué puedo hacer para evitarlo?

Para solucionar cualquier problema, la primera medida a tomar es averiguar qué ha causado o qué está causando dicho problema. En el caso del cansancio crónico o habitual es imprescindible que nos detengamos a revisar nuestro estilo de vida y nuestras costumbres.

Una vez identificada la causa o causas de la fatiga o el agotamiento, podremos poner soluciones eficaces contra el cansancio y aquello que nos lo produce.

Causas y soluciones:

Mala alimentación

Como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, una buena alimentación es la base de una vida saludable. Por tanto, una mala alimentación pude convertirse en el origen de buena parte de nuestros problemas.

Para que no se produzca ninguna falta de vitaminas ni nutrientes, será necesario llevar una dieta equilibrada basada en verduras, hortalizas, frutas, cereales y legumbres.

Los alimentos ricos en hierro (verduras y legumbres), en ácido fólico (frutas, frutos secos y semillas), en cobre (arroz, chocolate,  cereales, aceite de oliva, etc.) y vitamina C (frutas y verduras) son especialmente aconsejables.

Otras recomendaciones para evitar sentirse muy cansado incluyen dos pilares nutricionales básicos: desayunar siempre y evitar las comidas rápidas.

Anemia

La anemia es una dolencia que se caracteriza por la insuficiencia de glóbulos rojos sanos que transporten el nivel de oxígeno adecuado de a los tejidos del cuerpo. Existen, además, muchas formas de anemia,aunque la más común es la ferropenia producida por falta de hierro en sangre.

Si crees que puedes tener anemia, es importante que acudas al médico cuanto antes para que los profesionales de la salud valoren tu caso y puedan poner las medidas necesarias para curarte.

Sedentarismo

El estilo de vida sendentario ya es responsable de la mayoría de muertes del primer mundo puesto que un nivel de actividad bajo o nulo garantiza el malfuncionamiento del metabolismo y provoca enfermedades secundarias como la diabetes o el colesterol alto.

La principal consecuencia del sedentarismo es la baja oxigenación de las células, a las que se priva de un funcionamiento normal.

Para romper con un estilo de vida sedentario necesitarás armarte de fuerza de voluntad y empezar a incluir, poco a poco, actividad en tu día a día. Camina siempre que puedas, evita los ascensores y elije las escaleras. Una buena idea es apuntarse al gimnasio o a realizar alguna actividad deportiva de bajo impacto en grupo.

Estrés

Un ritmo de vida acelerado sin tiempo para ti mismo o los demás, un trabajo poco satisfactorio, una mala relación de pareja o las cargas familiares son elementos que pueden hacer que el nivel de estrés se dispare, perjudicando a nuestro estado de salud general.

Combatir el estrés puede resultar una tarea faraónica si no sabes cómo o si, a lo peor, ni si quiera sabes que estás sufriendo un cuadro de estrés. Para averiguarlo, puedes realizar este test.

Para reducir tus niveles de estrés te recomendamos probar al menos alguno de los siguientes:

Bajo nivel de testosterona

Un nivel bajo de testosterona interfiere en el día a día del hombre, provocando fatiga, depresión, irritabilidad, bajo nivel de concentración y falta de deseo entre otras cosas. Este descenso hormonal suele comenzar a manifestarse a partir de los 37-40 años de edad y es conveniente vigilarlo y tratarlo, ya no solo por comodidad o estética del afectado sino porque podría desencadenar otras afecciones más graves.

Si crees que este es tu caso y que tu fatiga o agotamiento puedan estar causados por un déficit hormonal, te recomendamos encarecidamente que realices nuestro test gratuito para comprobar tus niveles hormonales. ¡No tardarás más de 5 minutos!

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