“Gatillazo” o impotencia masculina situacional

gatillazo o impotencia situacional

La impotencia masculina situacional, conocida como “gatillazo”, es lo que ocurre cuando se pierde de forma temporal la erección lograda una vez iniciada la relación sexual. Este problema es distinto de la impotencia o disfunción eréctil, que es la imposibilidad de lograr la erección completa.

Diferencias entre gatillazo y disfunción eréctil

Es importante diferenciar ambos problemas ya que las causas del “gatillazo” y la impotencia suelen ser completamente distintas.

En general, las causas de la impotencia son orgánicas, aunque también pueden ser de origen psicológico o por uso de medicamentos. En cambio, el gatillazo, en general, es provocado por situaciones psicológicas, de estrés o el consumo de drogas y alcohol.

Causas del gatillazo

Entre las causas especificas del gatillazo tenemos:

  • obsesión y ansiedad por satisfacer a la pareja
  • estrés
  • cansancio
  • fatiga
  • falta de concentración
  • malos hábitos de sueño
  • falta de interés en la pareja
  • culpabilidad por la relación sexual
  • miedo al embarazo
  • inseguridad
  • ambiente anti erótico
  • falta de pericia de la pareja,
  • consumo de drogas y/o alcohol

La impotencia masculina situacional no es un problema relacionado con disfunciones hormonales, o por lo menos no de forma permanente. Se describe que ocurre una situación de estrés o una situación emocional muy fuerte que puede aumentar los niveles de adrenalina en sangre, lo que lleva a una vasoconstricción generalizada, que puede afectar la erección que ya había ocurrido.

Gatillazo, tratamiento y niveles de testosterona

Los pacientes que han presentado impotencia situacional no necesariamente tienen niveles bajos de testosterona. De hecho, una de las diferencias con la impotencia es que estos pacientes suelen tener perfiles hormonales normales, mientras que los pacientes con impotencia pueden tener, en un porcentaje importante, disminución de los niveles normales de testosterona.

El gatillazo ocurre más frecuentemente después de los 35 años. Se habla de que el 50% de los hombres lo vivirán a lo largo de su vida por lo menos una vez. Si este problema ocurre en más del 25% de las ocasiones en que se intenta mantener relaciones sexuales, es conveniente consultar con el médico para que realice los estudios pertinentes, como un examen físico completo, analíticas generales y de perfil hormonal (que incluya determinación de niveles de testosterona).

Así mismo, es importante precisar las causas psicológicas que provocan los episodios de impotencia situacional y tratarlos, dando las herramientas para que el paciente pueda controlar los factores que interfieren con la práctica normal de su sexualidad.

 

AUTOR: DOCTOR JAVIER FEBLES, DIRECTOR MÉDICO CLÍNICAS DOCTOR T

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