«Síndrome del hombre irritable», o por qué con la edad te vas haciendo más gruñón

Síndrome del hombre irritable

Este síndrome de nuevo cuño se identifica con un estado de frustración y enojo, gran sensibilidad y ansiedad. El síndrome está asociado con una serie de cambios bioquímicos y hormonales, el estrés que estos generan y, a menudo, la sensación de pérdida de «masculinidad».

¿Qué es el síndrome del hombre irritable?

Si bien no existen una gran cantidad de investigaciones que comparen los niveles de mal humor de hombres y mujeres, cada vez hay más expertos conocedores del conjunto de síntomas a los que se refiere el «Síndrome del hombre irritable«.

A principio de la década de los 200, el Profesor Gerard Lincoln, investigador de la MRC Centre for Reproductive Health publicó un estudio de años de duración en el que estudió a machos mamíferos de varias especies. Gracias a dicho estudio, Lincoln pudo comprobar cómo la disminución progresiva de la hormona testosterona volvía a los machos más irascibles, sensibles y con menos ganas de practicar sexo con el tiempo. 

Unos años después de que Lincoln hiciera saltar la liebre, el autor y psicoterapeuta Jed Diamond publicó el libro «El Síndrome de la Irritabilidad Masculina». En este volumen, Diamond presentó una serie de casos de estudio que suponían una buena representación de lo que llevaba años viendo en su consulta: hombres de entre 40 y 50 faltos de energía, con un nivel de motivación muy bajo y un deseo sexual casi inexistente.

¿Cuándo se produce este síndrome?

El síndrome del hombre irritable se da cuando los niveles de testosterona descienden de forma brusca, provocando que la irritabilidad suba.

El Dr. R. Petty, experto en el estudio de este estado psicológico masculino, el SHI afecta al 50% de los hombres mayores de 45 años. Por otro lado, la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos, un 33% de los hombres mayores de 75 años, tienen niveles realmente bajos de testosterona.

De acuerdo con las conclusiones de Gerard Lincoln, el SHI puede afectar a hombres de cualquier edad.

Resumiendo: podemos entender el Síndrome del Hombre Irritable como un estado de irritabilidad, ansiedad, irascibilidad y frustración asociada a una serie de cambios bioquímicos y hormonales que generan estrés y otros problemas derivados.

¿Por qué sucede?

Aunque siempre ha sido una conclusión popular, la ciencia parece haber demostrado que, a medida que pasan los años, las personas nos convertimos en seres menos sociales, más críticos, e incluso más abiertamente racistas.

Una de las teorías que disertan sobre este fenómeno es la conocida como teoría del desapego. Esta sostiene que a medida que las personas nos hacemos más conscientes de la brevedad de la vida, el valor relativo de los días restantes, aumenta.

Por este motivo, quizá, las personas nos volvemos más selectivas sobre cómo pasar esos días y con quién. Consecuentemente, comenzamos a reservar menos tiempo para relaciones sociales nuevas o superficiales.

Sea como sea, las causas más probables de este síndrome del hombre irritable son:

No solo se da en humanos

Esta tendencia no se limita solo a las personas. Una reciente investigación demuestra que los sujetos de mayor edad en una comunidad de primates, son exactamente igual de exigentes en lo que a las relaciones sociales se refiere.

Dicha investigación se encontró con que los primates disminuían el tamaño de su grupo con el paso de los años. Sin embargo, esto no significa que los monos se olvidasen de su vida social.  Al contrario, seguían respondiendo a los gritos de otros monos de su grupo, sobretodo del que los investigadores etiquetaban como «su mejor amigo». La diferencia relevante es que ya no se ocupaban de cualquier mono como cuando eran jóvenes, si no que solo se ocupaban de los monos de su círculo, cada vez más exclusivo.

«Los cambios motivacionales de los ancianos no parecen depender principalmente de la conciencia de un tiempo de vida restante limitado«, Julia Fischer explica que, hasta donde sabemos, los monos no son conscientes de su propia mortalidad, así que «probablemente se trate de un equilibrio entre la sensación de energía reducida y una tendencia a evitar interacciones negativas«.

¿Cómo evitar el síndrome del hombre irritable?

El Doctor Ridwan Shabsigh, jefe de la Sociedad Internacional de Salud de los Hombres, señaló a este respecto:

«La testosterona es una hormona que aumenta los músculos, reduce la grasa en el cuerpo, afecta a la energía y mejora el deseo sexual. Sin embargo, también tiene efectos neuronales y en algunos hombres que encontramos en nuestras prácticas, los efectos pueden ser muy visibles: bajo estado de ánimo e irritabilidad.«

Esto quiere decir que, por desgracia, no hay mucho que hacer para evitar padecer este síndrome social puesto que, a ciertas edades, el descenso de testosterona es algo natural en hombres, tanto como lo es el descenso de estrógenos en mujeres.

Sin embargo, sí existen algunos consejos para procurar que el síndrome del hombre irritable sea lo menos molesto posible:

  1. Realiza un control médico de tus hormonas. Por medio de la realización de una analítica hormonal, el especialista podrá observar si existen niveles de testosterona anormalmente bajos (hipogonadismo) en tu organismo, en cuyo caso, podrá administrarte un tratamiento de reemplazo que ayude a paliar tus síntomas si lo estima oportuno.
  2. Trata de aprender a manejar tu mal humor. El mal humor no deja de ser una reacción de defensa ante una situación, palabra o comentario que sientes que te perjudica de un modo u otro. Para aprender a controlarlo, tendrás que hacer un ejercicio de introspección en el que tendrás que identificar el origen de tus enfados, analizar cómo reaccionas y comprometerte a reconducir estos estallidos de ira de un modo más positivo.
  3. Intenta controlar tu nivel de estrés.
  4. Acude a un profesional de la salud mental si crees que tus arrebatos de ira o frustración empiezan a ser un problema para el desarrollo de tu vida diaria.

Comments 1

  1. Pingback: Aumentar testosterona - Doctor T, especialistas en salud masculina

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *