A todos nos llega la edad…

Andropausia y soluciones con testosterona

A partir de los 40 años, los hombres empezamos a experimentar cambios en nuestro cuerpo, en nuestro bienestar. Esto se debe a que empiezan a disminuir los niveles de testosterona en nuestro organismo, el ritmo al que disminuyen depende de cada hombre. Esta transición por la que pasamos se denomina “andropausia“, que viene del latín: “andro” (hombre) + “pausia” (cese, interrupción).

Pero, empecemos por el principio, ¿Qué es la testosterona? La testosterona es la hormona masculina más importante, producida principalmente por los testículos. La testosterona tiene varias funciones en el organismo masculino, es la hormona encargada del desarrollo de las caracterísitcas sexuales: masa muscular, vellosidad corporal, voz grave, etc. La presencia de la testosterona marca la fuerza de las erecciones espontáneas (de esas que asombran y enorgullecen).

Aunque el proceso de la andropausia en muchas ocasiones lo asemejan a la menopausia de las mujeres, los síntomas y cambios no son los mismos. Los hombres no sufrimos sofocos, ni calores, no es tan repentino el cambio como la retirada del periodo de las mujeres, pero eso no quiere decir que los síntomas de baja testosterona sean fáciles de llevar. Cuando empieza a disminuir nuestra testosterona empezamos a sentir falta de energía, pérdida de la calidad del sueño, cansancio físico y mental, disminución del apetito sexual, pérdida de masa muscular, problemas para tener buenas erecciones, etc…

Otra diferencia con las mujeres, es que en el caso de los hombres, la bajada del nivel de testosterona no siempre está relacionado la edad, en muchas ocasiones, ocurre en varones jóvenes. Pero en los hombres la solución es bastante más fácil y rápida, no se puede parar el reloj biológico, pero sí paliar sus síntomas para mejorar realmente la calidad de vida. La solución para combatir la disminución del nivel de testosterona, es la terapia de reemplazo de testosterona, que consiste en volver a optimizar tu nivel de testosterona en sangre a través de unas inyecciones intramusculares, siempre bajo supervisión médica. ¿Quieres saber más?

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