El amor en los hombres y su base científica

el amor en los hombres

Algunos  Científicos de la Universidad de Rutgers (EEUU), han desmentido y confirmado algunos dichos populares sobre los hombres, como que los hombres tienen poco apego a sus parejas mientras son jóvenes, que los hombres tienen más regiones cerebrales destinadas al sexo y sus niveles de testosterona disminuyen cuando son padres. Dichas conclusioens han sido acumuladas en el estudio de la codnucta masculina, y han sido explciadas por la Catedrática de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en anatomía y cerebro de hombre y mujer, la Dra Georgina Montemayor. Los estudios y explicaciones de ésta Catedrática, se basan mucho en los estudios de Hellen Fisher, antropóloga y bióloga estadounidense, que ha realizado estudios de imágenes del cerebro masculino en funcionamiento en la Unviersidad de Rutgers.

La Dra Montemayor explicó: “Se habla de que los hombres tienen lateralizado el cerebro ¿Qué quiere decir esto? que no está tan bien comunicado el hemisferio derecho con el hemisferio izquierdo y que los hombres tienden a hacer funciones específicas con un hemisferio específico. Las mujeres tenemos más intercomunicación. Incluso tenemos dos zonas para el habla, los hombres nada más tienen una, del lado izquierdo. Además de estas diferencias de intercomunicación entre hemisferios cerebrales, se puede decir que los hombres y las mujeres también somos diferentes porque tenemos algunos programas cerebrales diferentes; los hombres vienen con un paquete de programas y las mujeres con otro paquete, ambos dirigidos a asegurar la reproducción de la especie“.

La Dra Hellen Fisher, para estudiar las operaciones del cerebro cuando las personas buscan pareja, dividió en 3 grupos los procesos químicos y biológicos que ocurren en hombres y mujeres:

  • Deseo sexual: Conluyó que los varones responde muy rápidamente a estímulos, y se sienten fuertemente motivados a acercarse a sus posibles parejas. Está demostrado cientificamente que en el cerebro masculino hay un mayor número de estructuras cerebreales destinadas a este tipo de relaciones. Con estos datos se podría extraer que el hombre el polígamo, pero cietrto indciadores del cuerpo hacen pensar que la pareja es una preferencia biológica del ser humano. De hecho, los testículos del varón son pequeños en proporción a su tamaño, lo cual representa que “no tiene que competir con otros machos para fecundar a una hembra”. Según la Dra Fisher, “Cuando termina la actividad sexual los hombres paran ese programa cerebral de la reproducción, dejan de pensar y les da sueño. Las mujeres, cuando termina la actividad sexual vuelven a pensar y viene lo que se llama la fase de nido. Después de un encuentro sexual la mujer empieza a pensar en lo que sigue, mientras que para los hombres, se acabó. Después del coito dejan de pensar”
  • Enamoramiento: Afecta al sistema de recompensa y al neurotransmisor que hace que desarrollemos adicciones o alcancemos metas. Hellen Fisher añadió también “A nivel bioquímico, hombres y mujeres nos enamoramos igual; se libera la feniletilamina (FEA), dopamina, norepinefrina, serotonina, oxitocina y vasopresina. Pero debido a estas diferencias en la conexión de las estructuras cerebrales, los hombres en enamoramiento perciben a su pareja mediante una visión de túnel. Entonces, se enamoran más profundamente que nosotras, aunque no lo creas… y como están tan poco educados para reconocer los sentimientos y compartirlos, cuando la pareja los deja sufren terriblemente. El programa del enamoramiento incluso es caro porque, además de que se liberan muchos neurotransmisores al mismo tiempo, el programa impacta hasta las zonas más complejas del cerebro, como la corteza prefrontal, la que está detrás de la frente es la más evolucionada y es exclusiva de los humanos. Esta es la zona que nos permite elaborar juicios de valor. Pues cuando estamos enamorados hacemos cosas que en nuestro sano juicio nunca hubiéramos hecho”. Finalmente, el programa de enamoramiento muere, y algunos hombres “arrancan” el programa de amor verdadero o apego.
  • Amor verdadero: Este proceso es muy complejo y se construye poco a poco porque involucra neurotransmisores y mapas mentales. Implica la actuación de las hormonas oxitocina (sobretodo en las mujeres) y vasopresina (sobretodo en hombres), pero este programa se desarrolla a largo plazo, ni si quiera se puede sentir ese apego en un año.

La Dra Montemayor, indicó que “Estos tres son programas cerebrales muy primitivos, pero no estamos sólo sujetos a ellos, está la capacidad de discernir y tomar decisiones. Por ejemplo, aunque no tenemos un programa cerebral para mantener el matrimonio tenemos que desarrollar estrategias para poder manejar qué haces si te vuelves a enamorar y ya tienes pareja: ¿qué tanto te conviene seguir un nuevo programa de enamoramiento o ponerle suspensión? Porque a la gente no le gusta que su pareja tenga otra pareja al mismo tiempo. Nos gusta la vida en pareja”.

La testosterona. Diversos datos revelan que la testosterona inhibe en los hombres la vasopresina, que es la hormona que genera los sentimientos de apego. Es una explicación de por qué los hombres cuando son jóvenes sienten menos apego en las relaciones, ya que su nivel de testosterona es mayor, y al ir disminuyendo su testosterona con la edad tienen más a la vida en pareja.

Cuando los hombres tienen hijos, sus niveles de testosterona disminuyen. Según la Dra Montemayor: “Les baja la testosterona porque el diseño es para que les suba la vasopresina y no sean agresivos con la cría y puedan encargarse, junto con la hembra, de la cría. Esto es un fenómeno muy interesante, que les baje la testosterona cuando procrean. Después la cría crece y cuando los varones se encuentran en etapa de envejecimiento vuelve a bajar la testosterona y se sienten con mayor necesidad de la pareja”

(Fuente: sumedico.com y tipsfemeninos.com )

 

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