ESPECTACULARES EFECTOS DE LA TESTOSTERONA DEL DOCTOR T

EL “CUAREN–CINCUENTÓN” Y LOS ESPECTACULARES EFECTOS DE LA TESTOSTERONA DEL DOCTOR T

Aunque no lo decía, yo notaba que mi amigo Juan estaba apagado, con poca fuerza, triste. Pero me valía porque le ganaba al padel.

Recuerdo a Juan siendo el primero a la hora de salir por ahí, de tomar la última, de contar chistes malos, malos, y ser el alma de la fiesta.

SU BARRIGUITA INAMOVIBLE COLGARÁ SOBRE SU EPICENTRO HASTA EL FIN

Cinco amigos siempre nos reunimos, y jugamos al padel, y luego nos tomamos unas cervezas o lo que salga, los jueves. (Y los viernes a aguantar como machotes en el trabajo).

Esos tiempos… ahora está lloviendo y es noviembre. Y las Navidades, encima, esperando con sus turrones, atracones, copas, excesos… que otrora se llevaba bien y lo estaba deseando, pero ahora miro con mirada de uffff… a sacar fuerzas. (Perdón, hablaba de Juan, mi amigo, que imagino que lo vé así. Yo estoy bien.)

NUNCA ME GANARÁ AL PADEL. NI A NADA

No cabe en mi cabeza pensar que el malestar de Juan puede estar causado por una enfermedad normal, mas bien pienso que ya “le ha cogido la edad”. Y pienso que su barriguita inamovible colgará sobre su espalda todos los días hasta el fin, y que nunca me ganará al padel. Ni a nada. Creo que lo pienso así porque sé que soy el siguiente. Ya apunto maneras, creo que las fotos de grupo no engordan por sí mismas a las personas de dicho grupo, gran parte de culpa tienen los integrantes protagonistas sonrientes, contentos de disfrutar de su mutua compañía, dejando la foto para el recuerdo en épocas posteriores sabidas sonrisas nostálgicas sino de juventud, sí de épocas con menos estragos físicos.

LAS FOTOS DE GRUPO NO ENGORDAN A LAS PERSONAS DE DICHO GRUPO, GRAN PARTE DE CULPA LA TIENEN LOS INTEGRANTES

Cruzó por nuestro camino la posiblidad de comprobar nuestro estado de salud, y añadimos a la lista de “deseos” en la que incluimos colesterol, triglicéridos, y la consabida retaila que nos obliga con empujones sutiles pero continuos, a abandonar nuestros pequeños placeres, añadimos como digo, un hormonal masculino de postre, y cual fue la sorpresa.

EN LA LISTA DE DESEOS QUE INCLUYE EL COLESTEROL, Y LOS TRIGLICÉRIDOS, AÑADIMOS UN PERFIL HORMONAL, Y CUAL FUE LA SORPRESA…

Acostumbrados a la medicina que nos dice que debemos curar nuestras enfermedades, aparece a modo de remedio milagroso de carromato del oeste (es lo rimero que pensé) una medicina, practicada por médicos endocrinologos (que ciertamente son los más inteligentes de todos, a mi humilde parecer de jugador fantástico de pádel),  que nos dice que aunque pensemos que estamos bien, realmente puede que no tanto, y que no es obligatorio vivir resignado al cansancio, la falta de energía y eso que llaman “efectos de la edad”. Es la baja testosterona.
Pues yo, (digo mi amigo Juan), como no es  un tipo de echarse para atrás, le pidió al medico consejo, y éste le recetó, prescribió y administró, una sustancia llamada testosterona.

EN EL GRUPO DE CUAREN-CINCUENTONES TODOS ESPERAMOS ESTAR MAÑANA MEJOR QUE HOY

Estoy muy contento de poder escribir éstas líneas para reconocer la labor del doctor, que ha conseguido de Juan me gane al pádel, pierda su barriguita, siga siendo el tipo que alegra las noches oscuras de noviembre, los jueves tras jugar el partido, y que seamos (nos convenció a todos no el, sino su nueva energía), un grupo de cuaren-cincuentones geniales, que cuando veamos en un futuro las fotos de grupo, seguro que no las añoramos para nada, por lo menos en el aspecto de “mira antes como estabamos”, pues todos pensamos estar mañana, mejor que hoy.

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